miércoles, 1 de octubre de 2008
¿LE PAGAREMOS OTRA VEZ PEAJE A LA DERECHA?
Todos deben saber
Después de una puesta en escena en la que la iniciativa sobre la ley de servicios de comunicación o ley de radiodifusión ganó las primeras planas del debate público, el tema parece haber entrado ahora en un remanso. Conocer de qué se trata y qué se está discutiendo es central.
Por Víctor Ego Ducrot *
PAG.12
Ni una nueva Ley de Radiodifusión ni mucho menos un nuevo orden democratizador integral de la comunicación podrán concretarse si todo queda en manos de especialistas y funcionarios. Los hechos y los dichos parecen indicar que es el Comfer el órgano de gobierno más dispuesto a impulsar la reforma o la sustitución de la actual Ley de Radiodifusión, herencia de la dictadura a la que todos los gobiernos constitucionales recurrieron, por conveniencias propias y ajenas, imposibilidades o temores.
Sin embargo, es evidente que la decisión y las energías empleadas en ese sentido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante los momentos más álgidos del conflicto con las patronales del agro –abiertamente sostenidas por el complejo corporativo mediático– han menguado e ingresado en una etapa de sigilo y negociaciones, algunas de las cuales no pueden ser disimuladas.
No es menos evidente que ésta o cualquier administración que aborde con seriedad un programa de democratización mediática deberá confrontar con fuerzas tan o más poderosas que las nucleadas en torno del cartel de la soja, comandado por la FAA, la Sociedad Rural Argentina y organizaciones afines.
Conviene recordar que los principales grupos mediáticos –con Clarín a la cabeza– se foguearon en sus artes de “negociación” en tiempos de autoritarismo y dictaduras, y que, con el correr de los años globalizadores, supieron tejer sin cansancio ni desmayos una compleja trama de intereses corporativos con los sectores más concentrados de la economía local, gimnasia esa que les permitió obtener una efectiva patente de corso a la hora de influir sobre los más diversos ámbitos públicos y privados.
Con una experiencia de más de tres años en investigaciones sobre escenarios locales y latinoamericanos, el Observatorio de Medios de Argentina, unidad docente y de investigación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, pudo constatar que los comportamientos de los oligopolios mediáticos responden a una misma matriz, desde México hasta Tierra del Fuego.
Se basan en el bombardeo simbólico contra toda política pública que comprometa sus intereses corporativos, asociados con los actores más concentrados del sistema financiero, económico y comercial. Para ello, actúan como verdaderos productores y reproductores se sentidos de clase o grupo convertidos en valores universales.
Los informes que oportunamente produjera el Observatorio sobre las coberturas de algunos de los principales medios gráficos al conflicto entre el Estado nacional y el cartel de la soja, sobre el tratamiento que esos mismos diarios le dieron al tema Ley de Radiodifusión y sobre la gramática de construcción noticiosa e informativa utilizada por el canal Todo Noticias (TN), todos confirmaron la tendencia referida en el párrafo anterior.
Sin embargo, y para no abundar en temas que ya fueron abordados desde las páginas de esta sección, es probable que sea conveniente detenerse en un punto de particular significado y que, en sí mismo, contiene un principio fundamental: si entendemos que la comunicación es un servicio público es dable destacar que el actor principal –el factor fundamental– del complejo y dialéctico proceso comunicacional es el sujeto colectivo integrado por todas y todos los ciudadanos-individuos que conforman la sociedad, los destinatarios primeros y últimos del derecho a estar informados e informar.
En ese sentido, puede resultar ilegítimo e inconveniente por ineficaz, desde el punto de vista de la construcción de ciudadanía plenamente democrática, considerar que la discusión sobre la necesidad de modificar el marco jurídico de la radiodifusión en nuestro país se agota con el debate entre la llamada comunidad de la comunicación, por amplio que éste sea. Ese debate debe ampliar sus márgenes hacia escuelas, colegios, universidades, organizaciones sociales y de consumidores, centros vecinales y sindicatos, entre otras instancias.
El de la comunicación social no es un tema que sólo involucra a comunicadores, académicos, políticos y funcionarios. Toda la diversidad que encierra nuestra sociedad tiene algo que decir al respecto y para ello debe saber de qué se trata.
Por último, otro punto que puede se crucial. Aun en medio de la incertidumbre sobre cuál será finalmente el contenido de la nueva Ley de Radiodifusión, el gobierno nacional parece encaminado a decidir acerca del sistema de televisión digital.
Quedamos así ubicados ante un escenario en el que miles de millones de dólares están en juego, precisamente entre los actores corporativos más concentrados de nuestro país, entre ellos los grupos mediáticos y las telefónicas, por sólo citar algunos.
No vaya a ser que la probable nueva ley quede sólo en una formalidad o vaciada de contenido ante el vértigo de las innovaciones tecnológicas, administradas una vez más en favor de los intereses empresarios. Por todo lo expresado hasta aquí sería bueno que el pueblo supiese de qué se trata.
* Profesor de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.
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Después de una puesta en escena en la que la iniciativa sobre la ley de servicios de comunicación o ley de radiodifusión ganó las primeras planas del debate público, el tema parece haber entrado ahora en un remanso. Conocer de qué se trata y qué se está discutiendo es central.
Por Víctor Ego Ducrot *
PAG.12
Ni una nueva Ley de Radiodifusión ni mucho menos un nuevo orden democratizador integral de la comunicación podrán concretarse si todo queda en manos de especialistas y funcionarios. Los hechos y los dichos parecen indicar que es el Comfer el órgano de gobierno más dispuesto a impulsar la reforma o la sustitución de la actual Ley de Radiodifusión, herencia de la dictadura a la que todos los gobiernos constitucionales recurrieron, por conveniencias propias y ajenas, imposibilidades o temores.
Sin embargo, es evidente que la decisión y las energías empleadas en ese sentido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante los momentos más álgidos del conflicto con las patronales del agro –abiertamente sostenidas por el complejo corporativo mediático– han menguado e ingresado en una etapa de sigilo y negociaciones, algunas de las cuales no pueden ser disimuladas.
No es menos evidente que ésta o cualquier administración que aborde con seriedad un programa de democratización mediática deberá confrontar con fuerzas tan o más poderosas que las nucleadas en torno del cartel de la soja, comandado por la FAA, la Sociedad Rural Argentina y organizaciones afines.
Conviene recordar que los principales grupos mediáticos –con Clarín a la cabeza– se foguearon en sus artes de “negociación” en tiempos de autoritarismo y dictaduras, y que, con el correr de los años globalizadores, supieron tejer sin cansancio ni desmayos una compleja trama de intereses corporativos con los sectores más concentrados de la economía local, gimnasia esa que les permitió obtener una efectiva patente de corso a la hora de influir sobre los más diversos ámbitos públicos y privados.
Con una experiencia de más de tres años en investigaciones sobre escenarios locales y latinoamericanos, el Observatorio de Medios de Argentina, unidad docente y de investigación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, pudo constatar que los comportamientos de los oligopolios mediáticos responden a una misma matriz, desde México hasta Tierra del Fuego.
Se basan en el bombardeo simbólico contra toda política pública que comprometa sus intereses corporativos, asociados con los actores más concentrados del sistema financiero, económico y comercial. Para ello, actúan como verdaderos productores y reproductores se sentidos de clase o grupo convertidos en valores universales.
Los informes que oportunamente produjera el Observatorio sobre las coberturas de algunos de los principales medios gráficos al conflicto entre el Estado nacional y el cartel de la soja, sobre el tratamiento que esos mismos diarios le dieron al tema Ley de Radiodifusión y sobre la gramática de construcción noticiosa e informativa utilizada por el canal Todo Noticias (TN), todos confirmaron la tendencia referida en el párrafo anterior.
Sin embargo, y para no abundar en temas que ya fueron abordados desde las páginas de esta sección, es probable que sea conveniente detenerse en un punto de particular significado y que, en sí mismo, contiene un principio fundamental: si entendemos que la comunicación es un servicio público es dable destacar que el actor principal –el factor fundamental– del complejo y dialéctico proceso comunicacional es el sujeto colectivo integrado por todas y todos los ciudadanos-individuos que conforman la sociedad, los destinatarios primeros y últimos del derecho a estar informados e informar.
En ese sentido, puede resultar ilegítimo e inconveniente por ineficaz, desde el punto de vista de la construcción de ciudadanía plenamente democrática, considerar que la discusión sobre la necesidad de modificar el marco jurídico de la radiodifusión en nuestro país se agota con el debate entre la llamada comunidad de la comunicación, por amplio que éste sea. Ese debate debe ampliar sus márgenes hacia escuelas, colegios, universidades, organizaciones sociales y de consumidores, centros vecinales y sindicatos, entre otras instancias.
El de la comunicación social no es un tema que sólo involucra a comunicadores, académicos, políticos y funcionarios. Toda la diversidad que encierra nuestra sociedad tiene algo que decir al respecto y para ello debe saber de qué se trata.
Por último, otro punto que puede se crucial. Aun en medio de la incertidumbre sobre cuál será finalmente el contenido de la nueva Ley de Radiodifusión, el gobierno nacional parece encaminado a decidir acerca del sistema de televisión digital.
Quedamos así ubicados ante un escenario en el que miles de millones de dólares están en juego, precisamente entre los actores corporativos más concentrados de nuestro país, entre ellos los grupos mediáticos y las telefónicas, por sólo citar algunos.
No vaya a ser que la probable nueva ley quede sólo en una formalidad o vaciada de contenido ante el vértigo de las innovaciones tecnológicas, administradas una vez más en favor de los intereses empresarios. Por todo lo expresado hasta aquí sería bueno que el pueblo supiese de qué se trata.
* Profesor de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.
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ENCUENTRO DE ROSARIO. DOCUMENTO
PRIMER ENCUENTRO NACIONAL DE LOS ESPACIOS CARTA ABIERTA
En la ciudad de Rosario, a escasos metros de las fangosas barrancas del Paraná, donde uno denuestros más brillantes patriotas, el General Manuel Belgrano, hacecasi dos siglos enarbolara por primera vez la bandera celeste yblanca, en un acto simbólico inaugural de nuestra nacionalidad;aquí, en Rosario, a escasas horas de la finalización de otro congreso más de la derecha-que parece haber elegido a esta ciudad como escenario privilegiado-al que no faltaron ni Clarín, ni el sojero Grobocopatel, ni laSociedad Rural, ni las máximas autoridades de esta ciudad y estaprovincia, ni conocidos cuadros impulsores de las recetas ajustistas,esta vez con el vicepresidente del voto no positivo como moño final;aquí, en Rosario, donde el pasado 25 de mayo, en medio del lock out patronal y laviolenta embestida desestabilizadora agro-mediática, pródiga enexpresiones de un machismo, un racismo y un desprecio de clasereveladores de ideales nada democráticos por cierto, los héroes de la mesa de enlace campestre, en el paroxismo de sus pasiones neoliberales, nos agraviaron, en estas mismas barrancas, intentando sectorizar, "privatizar" la escarapela;
aquí, en Rosario, en esta ciudad envuelta en densas humaredas tóxicas que suben desdelos pastizales incendiados por los mismos productores que, en el afán de la ganancia ilimitada, pretendieron adueñarse de las rutas para adueñarse de las decisiones que le corresponden al gobierno elegido por el pueblo soberano, y que con la misma lógica trasladan el ganadoa las islas para liberar más hectáreas y destinarlas a la soja, sinreparar en daños ambientales y perjuicios a la salud ocasionados;
aquí, en Rosario, en esta provincia cuyos tres senadores, desde distintos folklores
partidarios, pero defendiendo idénticos intereses conservadores,votaron contra las retenciones móviles, haciendo bloque con quienesse oponen a cualquier intervención del estado en el proceso económicoy a toda iniciativa tendiente a recuperar el sentido de lo público.
Aquí, en Rosario, en esta ciudad que en los años 90 llegó a ser abanderada nacional deldesempleo,aquí, en Rosario, hoy nos hemos encontrado por primera vez cientos de intelectuales,artistas, investigadores, docentes, hombres y mujeres de la cultura,pertenecientes a TODOS los espacios CARTA ABIERTA que existen a nivelnacional, con el ánimo de conocernos, escucharnos y reflexionar juntosacerca del momento histórico social que atravesamos y nos atraviesa.
Surgimos en defensa de un gobierno al que se buscaba y se buscapor todos los medios deslegitimar, toda vez que no se lo puededomesticar. Y apoyamos fuertemente la decisión de afectar una rentaextraordinaria, a los efectos de contribuir a una mejor distribucióndel ingreso.
Convencidos, además, que en el conflicto con laspatronales agrarias no se discutía apenas un sistema de retencionesmóviles, sino la posibilidad de que el rumbo político se malogre, sedetenga o se profundice. Por eso expresábamos que no era por lasincontables falencias o las torpezas lamentables que se atacaba algobierno, sino por sus aciertos.Los recientes acontecimientos de extrema violencia y claraintención destituyente que afrontaron Evo y nuestros hermanos deBolivia, muestran con perfil colla y en lengua aimara la tesitura queafrontan todos los gobiernos latinoamericanos que intentan reafirmarpolíticas soberanas y de fuerte compromiso con las mayoríaspostergadas.
Y nos señalan que hoy, más que nunca, la suerte denuestro país está fuertemente unida a los procesos que se gestan enBolivia, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Brasil. Y por lo tanto, lavalidez y la vigencia del ideal latinoamericano.
La Argentina ha protagonizado en estos años avances históricos que no cabe en ningún caso subestimar, desde el momento en que asumióel primer gobierno posterior al genocidio que desterró de plano lateoría de los dos demonios, en una fuerte apuesta simbólica que,recurriendo a la verdad histórica, fue capaz de cuestionar de modo irreversible la trama discursiva que sostenía y aún intenta sostenerla impunidad.
La anulación de las nefandas leyes y el correlativoenjuiciamiento de los culpables de crímenes de lesa humanidad cometidos durante los años del terrorismo de estado, abren nuevasclaves interpretativas de la historia y van de la mano con larecuperación de una política exterior soberana y de perfil latinoamericanista, un notable crecimiento económico acompañado con recuperación del empleo y el salario, una significativa disminución delos índices de indigencia y pobreza, la recuperación de un sistemaprevisional público, la derogación de la Ley Federal de Educación y laconcreción de una Ley de Financiamiento Educativo. Estos logros ysobre todo, la actitud de un poder político decidido a resistir laspresiones de aquellos sectores que durante años contribuyeron a lapostración de nuestra nación, marcan un camino que en esta particularcoyuntura es imprescindible reivindicar con énfasis.
Por eso nos importa que el gobierno se recupere rápidamente de laderrota sufrida, entre otras cosas, descifrando algunas de sus claves.En ese contexto, en las últimas semanas hemos presenciado claroscurosque es preciso señalar. Sabemos que una de las peores herencias de losaños de hegemonía neoliberal fue la funesta privatización de losservicios públicos, que lejos de colocarnos a las puertas de unaproclamada modernidad, dejaron como secuela tarifas exorbitantes,prestaciones deficientes y desintegración territorial y productiva.
Espor esto que festejamos la iniciativa de recuperar AerolíneasArgentinas como empresa estatal. Por lo mismo expresamos nuestrapreocupación por la continuidad de un servicio ferroviario que distamucho de ofrecer mínimas condiciones satisfactorias a millones depersonas que utilizan a diario este medio de transporte. En esesentido, por condenables que sean los acontecimientos de violencia quehace unos días, en el Ferrocarril Sarmiento, provocaron la destrucciónde bienes públicos, no es bueno subsumir sus causas en imputacionesligeras a grupos de izquierda, sin por lo menos hacerse cargo dellegítimo malestar ciudadano en que se asientan. Vemos con agrado el envío al parlamento de una ley de movilidad previsional, consensuada con la CGT y la CTA, detalle nada menor, quepermitirá garantizar una normalización de los haberes jubilatorios,echando por tierra una de las más nefastas herencias que dejara alpaís la gestión de Domingo Felipe Cavallo.
Y es de esperar que ninguna intrincada ecuación matemática, por justificada que sea la prudencia contable que la anime, venga a ensombrecer esta significativa medida reparatoria.En la actualidad diversos especialistas, ligados en su gran mayoría a la experiencia neoliberal que, hace escasos años, hundió enla pobreza a la mitad de la población de nuestro país, exigenpolíticas de desaceleración del crecimiento económico y contracción dela demanda como único camino para regular el incremento de losprecios. Tales iniciativas elevarían nuevamente los niveles de pobrezay desempleo, echando por tierra los esfuerzos realizados con el fin deincrementar los ingresos y salarios reales, concentrando en manos deunos pocos el fruto del crecimiento. Sostenemos que toda políticaantiinflacionaria debe ser funcional a una política activa dedistribución de la riqueza y no a la inversa.
Rechazamos las críticas realizadas desde la oposición al pago dela deuda contraída con el club de París, dado que esta medida permite alcanzar mayores grados de independencia y márgenes para establecerpolíticas soberanas de desarrollo socioeconómico, sin comprometer laactual estabilidad macroeconómica. Asimismo, en medio de la crisisfinanciera desatada en la principal economía del planeta, destacamosla necesidad de continuar aplicando políticas macroprudenciales que resguarden a nuestra economía de los vaivenes causados por loscrecientes grados de especulación a nivel internacional.
Reivindicamos la aplicación de derechos de exportación a losprincipales productos agropecuarios por parte del Estado, con el finde mitigar los efectos de las rentas extraordinarias sobre elincremento del precio interno de los alimentos, la caída de lossalarios reales y la concentración de la riqueza.
Esta herramientasoberana también permite el establecimiento de tipos de cambiodiferenciales, indispensables para fomentar el desarrollo local.Alertamos además sobre la necesidad de focalizar políticas públicas enlas rentas extraordinarias financiera y minera.
Consideramos indispensable la recuperación de instrumentos deintervención pública en materia económica y el establecimiento depolíticas de planificación que permitan afianzar un rumbo dedesarrollo con distribución de la riqueza, con horizontes de largoplazo.
La experiencia reciente de nuestro país y la región muestranque los agentes económicos privados y el mercado son incapaces derealizar estas tareas, quedando en manos del ejercicio soberano delpueblo a través de un Estado consustanciado con el bienestar de lasmayorías.
Asimismo esperamos con entusiasmo el anunciado proyecto queprocura erradicar la aún vigente Ley de Radiodifusión de la dictaduramilitar, favoreciendo así una democratización de las voces y lasperspectivas, ciertamente acalladas por un complejo mediático que hoy,casi sin excepciones, reproduce y afianza, bajo la pátina de lopolíticamente correcto, opciones reaccionarias y contrarias al interésde los más humildes.
Sabemos que los intereses que procuran erosionar la legitimidaddel gobierno permanecen al acecho, y que el Poder Ejecutivo debeoxigenarse luego del duro traspié que significó el rechazo delproyecto de retenciones móviles. Hay que abroquelarse frente a aquéllos que buscan eldebilitamiento de la figura de la Presidenta y una brutalderechización programática; como así también colaborar para que lasbases sociales del gobierno se amplíen, construyendo cada vez puentesmás sólidos con las mayorías populares postergadas y empobrecidas, queson la base más genuina de sustentación popular, sin descuidar a los sectores medios que por complejas variables inextricablementeanudadas, han quedado ubicados en el peor lugar de la trinchera.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso de aportar, desde los espaciosCARTA ABIERTA, nuestra capacidad de reflexión crítica y nuestrapotencia creadora para evitar que el proceso político iniciado en el2003, tan jaqueado en estos tiempos por los sectores másreaccionarios, sea interrumpido, neutralizado o vaciado de contenido.Y en ese sentido, creemos indispensable recuperar la políticacomo asunto de todos, único modo de vigorizar las instituciones,renovar la vida colectiva, y apuntar a una mayor justicia social,condición esencial de la democracia. Ante las acechanzas que seciernen, es fundamental movilizar los recursos culturales y socialescapaces de brindar un sólido andamiaje a las medidas con las que elgobierno busca sacar a nuestro país del pantano neoliberal en el queestaba hundido. Rosario, 20 de setiembre 2008--~--~---------~--~----~------------~-------~--~----~
En la ciudad de Rosario, a escasos metros de las fangosas barrancas del Paraná, donde uno denuestros más brillantes patriotas, el General Manuel Belgrano, hacecasi dos siglos enarbolara por primera vez la bandera celeste yblanca, en un acto simbólico inaugural de nuestra nacionalidad;aquí, en Rosario, a escasas horas de la finalización de otro congreso más de la derecha-que parece haber elegido a esta ciudad como escenario privilegiado-al que no faltaron ni Clarín, ni el sojero Grobocopatel, ni laSociedad Rural, ni las máximas autoridades de esta ciudad y estaprovincia, ni conocidos cuadros impulsores de las recetas ajustistas,esta vez con el vicepresidente del voto no positivo como moño final;aquí, en Rosario, donde el pasado 25 de mayo, en medio del lock out patronal y laviolenta embestida desestabilizadora agro-mediática, pródiga enexpresiones de un machismo, un racismo y un desprecio de clasereveladores de ideales nada democráticos por cierto, los héroes de la mesa de enlace campestre, en el paroxismo de sus pasiones neoliberales, nos agraviaron, en estas mismas barrancas, intentando sectorizar, "privatizar" la escarapela;
aquí, en Rosario, en esta ciudad envuelta en densas humaredas tóxicas que suben desdelos pastizales incendiados por los mismos productores que, en el afán de la ganancia ilimitada, pretendieron adueñarse de las rutas para adueñarse de las decisiones que le corresponden al gobierno elegido por el pueblo soberano, y que con la misma lógica trasladan el ganadoa las islas para liberar más hectáreas y destinarlas a la soja, sinreparar en daños ambientales y perjuicios a la salud ocasionados;
aquí, en Rosario, en esta provincia cuyos tres senadores, desde distintos folklores
partidarios, pero defendiendo idénticos intereses conservadores,votaron contra las retenciones móviles, haciendo bloque con quienesse oponen a cualquier intervención del estado en el proceso económicoy a toda iniciativa tendiente a recuperar el sentido de lo público.
Aquí, en Rosario, en esta ciudad que en los años 90 llegó a ser abanderada nacional deldesempleo,aquí, en Rosario, hoy nos hemos encontrado por primera vez cientos de intelectuales,artistas, investigadores, docentes, hombres y mujeres de la cultura,pertenecientes a TODOS los espacios CARTA ABIERTA que existen a nivelnacional, con el ánimo de conocernos, escucharnos y reflexionar juntosacerca del momento histórico social que atravesamos y nos atraviesa.
Surgimos en defensa de un gobierno al que se buscaba y se buscapor todos los medios deslegitimar, toda vez que no se lo puededomesticar. Y apoyamos fuertemente la decisión de afectar una rentaextraordinaria, a los efectos de contribuir a una mejor distribucióndel ingreso.
Convencidos, además, que en el conflicto con laspatronales agrarias no se discutía apenas un sistema de retencionesmóviles, sino la posibilidad de que el rumbo político se malogre, sedetenga o se profundice. Por eso expresábamos que no era por lasincontables falencias o las torpezas lamentables que se atacaba algobierno, sino por sus aciertos.Los recientes acontecimientos de extrema violencia y claraintención destituyente que afrontaron Evo y nuestros hermanos deBolivia, muestran con perfil colla y en lengua aimara la tesitura queafrontan todos los gobiernos latinoamericanos que intentan reafirmarpolíticas soberanas y de fuerte compromiso con las mayoríaspostergadas.
Y nos señalan que hoy, más que nunca, la suerte denuestro país está fuertemente unida a los procesos que se gestan enBolivia, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Brasil. Y por lo tanto, lavalidez y la vigencia del ideal latinoamericano.
La Argentina ha protagonizado en estos años avances históricos que no cabe en ningún caso subestimar, desde el momento en que asumióel primer gobierno posterior al genocidio que desterró de plano lateoría de los dos demonios, en una fuerte apuesta simbólica que,recurriendo a la verdad histórica, fue capaz de cuestionar de modo irreversible la trama discursiva que sostenía y aún intenta sostenerla impunidad.
La anulación de las nefandas leyes y el correlativoenjuiciamiento de los culpables de crímenes de lesa humanidad cometidos durante los años del terrorismo de estado, abren nuevasclaves interpretativas de la historia y van de la mano con larecuperación de una política exterior soberana y de perfil latinoamericanista, un notable crecimiento económico acompañado con recuperación del empleo y el salario, una significativa disminución delos índices de indigencia y pobreza, la recuperación de un sistemaprevisional público, la derogación de la Ley Federal de Educación y laconcreción de una Ley de Financiamiento Educativo. Estos logros ysobre todo, la actitud de un poder político decidido a resistir laspresiones de aquellos sectores que durante años contribuyeron a lapostración de nuestra nación, marcan un camino que en esta particularcoyuntura es imprescindible reivindicar con énfasis.
Por eso nos importa que el gobierno se recupere rápidamente de laderrota sufrida, entre otras cosas, descifrando algunas de sus claves.En ese contexto, en las últimas semanas hemos presenciado claroscurosque es preciso señalar. Sabemos que una de las peores herencias de losaños de hegemonía neoliberal fue la funesta privatización de losservicios públicos, que lejos de colocarnos a las puertas de unaproclamada modernidad, dejaron como secuela tarifas exorbitantes,prestaciones deficientes y desintegración territorial y productiva.
Espor esto que festejamos la iniciativa de recuperar AerolíneasArgentinas como empresa estatal. Por lo mismo expresamos nuestrapreocupación por la continuidad de un servicio ferroviario que distamucho de ofrecer mínimas condiciones satisfactorias a millones depersonas que utilizan a diario este medio de transporte. En esesentido, por condenables que sean los acontecimientos de violencia quehace unos días, en el Ferrocarril Sarmiento, provocaron la destrucciónde bienes públicos, no es bueno subsumir sus causas en imputacionesligeras a grupos de izquierda, sin por lo menos hacerse cargo dellegítimo malestar ciudadano en que se asientan. Vemos con agrado el envío al parlamento de una ley de movilidad previsional, consensuada con la CGT y la CTA, detalle nada menor, quepermitirá garantizar una normalización de los haberes jubilatorios,echando por tierra una de las más nefastas herencias que dejara alpaís la gestión de Domingo Felipe Cavallo.
Y es de esperar que ninguna intrincada ecuación matemática, por justificada que sea la prudencia contable que la anime, venga a ensombrecer esta significativa medida reparatoria.En la actualidad diversos especialistas, ligados en su gran mayoría a la experiencia neoliberal que, hace escasos años, hundió enla pobreza a la mitad de la población de nuestro país, exigenpolíticas de desaceleración del crecimiento económico y contracción dela demanda como único camino para regular el incremento de losprecios. Tales iniciativas elevarían nuevamente los niveles de pobrezay desempleo, echando por tierra los esfuerzos realizados con el fin deincrementar los ingresos y salarios reales, concentrando en manos deunos pocos el fruto del crecimiento. Sostenemos que toda políticaantiinflacionaria debe ser funcional a una política activa dedistribución de la riqueza y no a la inversa.
Rechazamos las críticas realizadas desde la oposición al pago dela deuda contraída con el club de París, dado que esta medida permite alcanzar mayores grados de independencia y márgenes para establecerpolíticas soberanas de desarrollo socioeconómico, sin comprometer laactual estabilidad macroeconómica. Asimismo, en medio de la crisisfinanciera desatada en la principal economía del planeta, destacamosla necesidad de continuar aplicando políticas macroprudenciales que resguarden a nuestra economía de los vaivenes causados por loscrecientes grados de especulación a nivel internacional.
Reivindicamos la aplicación de derechos de exportación a losprincipales productos agropecuarios por parte del Estado, con el finde mitigar los efectos de las rentas extraordinarias sobre elincremento del precio interno de los alimentos, la caída de lossalarios reales y la concentración de la riqueza.
Esta herramientasoberana también permite el establecimiento de tipos de cambiodiferenciales, indispensables para fomentar el desarrollo local.Alertamos además sobre la necesidad de focalizar políticas públicas enlas rentas extraordinarias financiera y minera.
Consideramos indispensable la recuperación de instrumentos deintervención pública en materia económica y el establecimiento depolíticas de planificación que permitan afianzar un rumbo dedesarrollo con distribución de la riqueza, con horizontes de largoplazo.
La experiencia reciente de nuestro país y la región muestranque los agentes económicos privados y el mercado son incapaces derealizar estas tareas, quedando en manos del ejercicio soberano delpueblo a través de un Estado consustanciado con el bienestar de lasmayorías.
Asimismo esperamos con entusiasmo el anunciado proyecto queprocura erradicar la aún vigente Ley de Radiodifusión de la dictaduramilitar, favoreciendo así una democratización de las voces y lasperspectivas, ciertamente acalladas por un complejo mediático que hoy,casi sin excepciones, reproduce y afianza, bajo la pátina de lopolíticamente correcto, opciones reaccionarias y contrarias al interésde los más humildes.
Sabemos que los intereses que procuran erosionar la legitimidaddel gobierno permanecen al acecho, y que el Poder Ejecutivo debeoxigenarse luego del duro traspié que significó el rechazo delproyecto de retenciones móviles. Hay que abroquelarse frente a aquéllos que buscan eldebilitamiento de la figura de la Presidenta y una brutalderechización programática; como así también colaborar para que lasbases sociales del gobierno se amplíen, construyendo cada vez puentesmás sólidos con las mayorías populares postergadas y empobrecidas, queson la base más genuina de sustentación popular, sin descuidar a los sectores medios que por complejas variables inextricablementeanudadas, han quedado ubicados en el peor lugar de la trinchera.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso de aportar, desde los espaciosCARTA ABIERTA, nuestra capacidad de reflexión crítica y nuestrapotencia creadora para evitar que el proceso político iniciado en el2003, tan jaqueado en estos tiempos por los sectores másreaccionarios, sea interrumpido, neutralizado o vaciado de contenido.Y en ese sentido, creemos indispensable recuperar la políticacomo asunto de todos, único modo de vigorizar las instituciones,renovar la vida colectiva, y apuntar a una mayor justicia social,condición esencial de la democracia. Ante las acechanzas que seciernen, es fundamental movilizar los recursos culturales y socialescapaces de brindar un sólido andamiaje a las medidas con las que elgobierno busca sacar a nuestro país del pantano neoliberal en el queestaba hundido. Rosario, 20 de setiembre 2008--~--~---------~--~----~------------~-------~--~----~
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